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16.4.15

La Renovación del Águila


Más de una vez la naturaleza nos revela toda su sabiduría. Vamos a buscar inspiración en uno de los animales mas majestuosos que Dios fue capaz de crear... el Águila.

De entre todas las aves, el águila es la que posee la mayor longevidad pudiendo llegar a los 70 años. Pero para llegar a esa edad, a la mitad de su vida tiene que tomar una seria y difícil decisión.

Eso porque en esa edad, sus uñas se tornan frágiles, débiles y flexibles, se doblan con facilidad y no consigue aferrar a sus presas de las cuales se alimenta. Su pico, alargado y puntiagudo se encorva. Sus alas se encuentran envejecidas y pesadas por la tortura del tiempo, dificultan su vuelo. Tomando el acto natural de volar en una tarea casi imposible.

En ese momento el Águila tiene solo dos alternativas:
Aceptar morir ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 largos días.

En caso que escoja la segunda alternativa tendrá que encontrar todas las fuerzas del mundo para volar a la montaña más alta y refugiarse en un nido, próximo a una pared rocosa, donde no necesite volar.

Vencido ese primer desafío, el águila comienza a golpear con su pico la roca, hasta que consigue arrancárselo por completo. Después de este grande y doloroso sacrificio, ella espera pacientemente a que ese pico renazca nuevamente, pues con el tendrá que arrancar todas las uñas hasta eliminarlas por completo. Cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, el Águila continúa su proceso de renovación, arrancando todas las viejas y pesadas plumas.

Pasado los cinco meses habrán pasado para ello, ella saldrá para alzar el tan esperado vuelo de renovación, lista para vivir la segunda parte de su existencia.

En nuestras vidas, ¿cuantas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo para que también podamos comenzar un difícil proceso de renovación?
Para que podamos volar a través de nuevos y diferentes desafíos, debemos desprendernos por completo de nuestros recuerdos, costumbres, vicios y tradiciones. Consientes del doloroso sacrificio que tenemos que hacer, solamente libres de un inmenso peso de las glorias y victorias del pasado podremos disfrutar del valioso significado de la renovación.

La historia de las águilas y los hombres es muy parecida, ambos tienen que vencer difíciles obstáculos; en el transcurso de nuestras vidas, ambos tenemos que tomar decisiones que irán a determinar la altura y la grandeza de los seres vivos,

La libertad es una conquista, el presente un premio y la renovación es el único, ¡EL ÚNICO CAMINO PARA LLEGAR A NUESTROS OBJETIVOS!



28.4.14

La Regla del OSO Idiota

 

Esta regla comienza con la “O” del oso. ¿Usted quiere algo? ¡Obténgalo! Obtenga lo que usted quiere, juéguese la vida para obtenerlo, corra el riesgo, comprométase con su deseo. ¿Qué busca? ¿El amor de ésa persona tan especial? ¿Esa casa tan soñada? ¿Ese trabajo?… ¡Vaya, salga a buscarlo y obténgalo!

En ocasiones uno puede darse cuenta que a veces es imposible obtener lo que quiere. Entonces, ¿qué dice la regla en segundo lugar? ¿No puede “obtener” lo que quiere? Y siguiendo con la “S”, la segunda letra del oso. Nos dice: ¡Sustitúyalo! Sustitúyalo por otra cosa – Esa persona “tan especial y única” no me quiere, pues bien, que lo quiera otra persona. – Esa otra tampoco me quiere; entonces busque un tercero. O bien, cómprese una mascota. ¿No? ¿Imposible sustituirla? No hay nadie como ésa persona. 

Entonces, ¿qué nos dice tercera regla? ¿No lo pudo Obtener? ¿No lo puede Sustituir? Y siguiendo con la “O”, la tercera letra del oso, que nos dice: ¡Olvídelo! ¿No? ¿Imposible olvidarlo? ¿Cómo que imposible? Entonces, si no lo puede OBTENER, si no consigue SUSTITUIRLO, si no quiere OLVIDARLO La Regla dice que usted es un idiota. Y es así, como queda constituida La regla del OSO Idiota

4.7.13

Fabula: La Serpiente y la Luciérnaga


Cuenta una leyenda que una vez una serpiente empezó a perseguir a una luciérnaga. Ésta huía rápido con miedo de la feroz predadora y la serpiente al mismo tiempo no desistía. Huyó un día y ella la seguía, dos días y la seguía.

Al tercer día, ya sin fuerzas, la luciérnaga paró y le dijo a la serpiente:
- ¿Puedo hacerte tres preguntas?
- No acostumbro hablar con mi alimento pero como de cualquier modo te voy a devorar, puedes preguntar. - contestó la serpiente
- ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia? - preguntó la luciérnaga
- No - contestó la serpiente
- ¿Yo te hice algún mal? - dijo la luciérnaga
- No - volvió a responder la serpiente.-
 - Entonces, ¿por qué quieres comerme?
- ¡Porque no soporto verte brillar!

23.4.13

Un Nudo en la Sábana

En la reunión de padres de familia de una escuela, la directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. Ella entendía que aunque la mayoría de los padres de la comunidad eran trabajadores, debían encontrar un poco de tiempo para dedicar y pasar con los niños. 

Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana. Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo y cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya estaba acostado. 

Explicó además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia. Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba reemplazar esa falta dándole un beso todas las noches cuando llegaba a su casa y para que su hijo supiera que él le había ido a ver mientras dormía, hacía un nudo en la punta de la sábana. Cuando mi hijo despierta y ve el nudo, sabe que su papá ha estado allí y lo ha besado. El nudo es el medio de comunicación entre nosotros. 

La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando comprobó que el hijo de aquel hombre era uno de los mejores alumnos de la escuela. Este hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros. Aquél padre encontró su forma, una forma simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía a través del nudo, todo el afecto de su papá. 

Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento. Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban para aquél hijo, muchísimo más que un montón de regalos o disculpas vacías. Es válido que nos preocupemos por las personas, pero lo más importante es que ellas sepan y puedan sentir nuestra preocupación y cariño por ellas. 

Para que exista la comunicación, es necesario que las personas “escuchen” el lenguaje de nuestro corazón, ya que los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras. Es por ese motivo que un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el golpe de la rodilla o el miedo a la oscuridad. 

Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben distinguir un gesto de afecto y amor, aunque ese gesto sea solamente un nudo en la sábana. Un nudo cargado de afecto, ternura y amor. 

“Vive de tal manera que cuando tus hijos piensen en justicia, cariño, amor e integridad, piensen en ti” 

Anónimo

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10.1.13

El Buscador

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador... Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que necesariamente sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda. 

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo; así dejó todo y partió. 

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó a lo lejos la ciudad de Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada, la pequeña portezuela de bronce invitaba a entrar. 

De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor. 

Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió sobre una de las piedras, aquella inscripción: Abdul Tareg. Vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días. 

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar. 

Miro a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía: Yamir Kalib. Vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas. El buscador se sintió terriblemente conmocionado. 

Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares; un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto. Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años. Embargado por un dolor terrible se sentó y lloro. 

El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar. 
- No, ningún familiar - dijo el buscador 
- ¿qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de chicos? 

El anciano se sonrió y dijo: 
- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. 
- Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré... 
- Cuando un joven cumple 15 años sus padres le regalan una libreta, ¡como ésta que tengo aquí, colgado al cuello! 
- Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abra la libreta y anota en ella: a la izquierda, ¿qué fue lo disfrutado?, a la derecha, ¿cuánto tiempo duró el gozo? - Conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media?... 
- Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana? - ¿Y el embarazo o el nacimiento de su primer hijo? ¿Y el casamiento de los amigos? ¿Y el viaje más deseado? ¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano? - ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ¿Horas? ¿días?... 
- Así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos intensamente, CADA MOMENTO. - Cuando alguien muere, es nuestra costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque ESE es, para nosotros, el único y verdadero tiempo VIVIDO. 

Jorge Bucay


Voz: Jorge Bucay

18.7.12

Un Clavo en la Puerta



Esta es la historia de un chico que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.

El primer día, el muchacho clavo 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que siguieron, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos detrás de la puerta. Descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos detrás de la puerta.

Llego el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día. Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo finalmente anunciar a su padre que no quedaban más clavos para retirar de la puerta. Su padre lo tomó de la mano y lo llevó hasta la puerta.

Le dijo: “has trabajado duro, hijo mío, pero mira todos esos hoyos en la puerta. Nunca más será la misma. Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que aquí ves”.

Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho, pero del modo como se lo digas le devastará, y la cicatriz perdurará para siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física.

Anónimo

13.5.12

Ilusión


Había una vez un campesino gordo y feo
que se había enamorado (¿cuándo no?)
de una princesa hermosa y rubia...
Un día, la princesa - vaya usted a saber por qué -
le dio un beso al feo y gordo campesino...
y mágicamente éste se transformó
en un esbelto y apuesto príncipe.
(por lo menos así lo veía ella...)
(Por lo menos… así se sentía él).


Jorge Bucay


Libro: Cuentos para pensar. 

Publicado en Cartas para Claudia, 1982


30.4.12

Los Angelitos


Dios estaba en el cielo mirando cómo actuaban los hombres en la Tierra. Reinaba la desolación.
 -¡Más de 6 mil millones de seres humanos son pocos para alcanzar la magnificencia divina del amor! - Suspiró el señor.

El padre vio a tantos humanos en guerra, esposos y esposas que no completaban su espíritu, ricos y pobres apartados, sanos y enfermos distantes, libres y esclavos separados, que un buen día reunió a un ejército de ángeles y les dijo:
- ¿Pueden ver a los seres humanos? ¡Necesitan ayuda! Tendrán que baja a la Tierra.
- ¿Nosotros? preguntaron los ángeles ilusionados y asustados, llenos de fe.
- Sí, ustedes son los indicados. Nadie más podría cumplir esta tarea.

 Hice al Hombre a imagen y semejanza mía, pero con talentos especiales cada uno. Permití diferencias entre ellos para que juntos formasen el Reino. Unos alcanzarían riquezas para compartir con los pobres. Otros gozarían de buena salud para cuidar a los enfermos. Unos serían sabios y otros, muy simples para procurar entre ellos sentimientos de amor, admiración y respeto.

Los buenos tendrían que rezar por los que actuaran como si fueran malos. El paciente toleraría al neurótico, en fin… mis planes deben cumplirse para que el hombre goce, desde la Tierra, la felicidad eterna.
- ¿De qué se trata? Preguntaron inquietos los angelitos.
- Como los hombres se han olvidado de que los hice distintos para que se complementasen unos a otros y así formaran el cuerpo de mi hijo amado; bajaran ustedes con francas distinciones y tareas especiales.
- Tú tendrás memoria y concentración de excelencia, ¡Serás ciego!
- Tú serás elocuente con tu cuerpo y muy creativo para expresarte, ¡Serás sordomudo!
- Tú tendrás pensamientos profundos, escribirás libros. ¡Serás poeta! Tendrás parálisis cerebral.
- A ti te daré el don del amor y serás su persona, habrá muchos otros como tú en toda la Tierra y no habrá distinción de raza porque tendrás la cara, los ojos, las manos y el cuerpo como si fueran hermanos de sangre. ¡Tendrás Síndrome de Down!
- Tú serás muy bajito de estatura y tu simpatía y sentidos del humor llegaran hasta el cielo, serás gente pequeña.
- Tú vivirás en la Tierra, pero tu mente se mantendrá en el cielo; preferirás escuchar mi voz a la de los hombres, ¡Tendrás autismo!
 Al último angelito le dijo:
- Serás hábil como ninguno, te faltarán los brazos y harás todo con las piernas y la boca.

Los ángeles se sintieron felices con la distinción del Señor, aunque les causaba enorme pena tener que apartarse del cielo para cumplir su misión.
- ¿Cuánto tiempo viviremos sin verte? ¿Cuánto tiempo lejos de ti?
- No se preocupen, estaré con ustedes todos los días. Además, esto sólo durará unos cuantos años.
- Esta bien, padre. Será sólo un instante en el reloj eterno. Y bajaron a la Tierra emocionados.

Cada uno llegó al vientre de una madre, ahí se formaron durante 6, 7, 8, o 9 meses. Al nacer fueron recibidos con profundo dolor, causaron miedo y angustia. Algunos padres rehusaron la tarea, otros la asumieron enojados, otros se echaron culpas hasta disolver su matrimonio y otros más lloraron con amor y aceptaron el deber.

Siguen bajando ángeles a la Tierra con espíritus superiores en cuerpos limitados y seguirán llegando mientras haya humanidad en el planeta.

Como los angelitos saben que su misión y sus virtudes son unión, fe, esperanza y caridad gobernadas por el amor, ellos han sabido perdonar y con gran paciencia pasan la vida iluminando a todo aquel que los ha querido amar.




Voz: Mariano Osorio

27.4.12

Amar es una decisión



Un hombre fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa, que pensaba separarse de ella.

El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: 
- Ámala -luego calló. 
- Pero es que ya no siento nada por ella – dijo el hombre. 
- ¡Ámala! -repuso el sabio. 

Y ante el desconcierto del hombre, después de un oportuno silencio, el sabio agregó lo siguiente: 
- Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone su jardín. 

Ame a su pareja: acéptela, valórela, respétela, déle afecto y ternura, admírela y compréndala. Eso es todo, ámela. 

14.2.12

Fabula: El Amor y el Tiempo


Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre, entre ellos; el Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría… como también, todos los demás, incluso el Amor. 

Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse. Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el Amor quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento. Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el Amor decidió pedir ayuda.

La Riqueza pasó cerca en una barca lujosísima y el Amor le dijo: 
- Riqueza… ¿me puedes llevar contigo?
- No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, Amor – dijo la Riqueza

Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca. 
- Orgullo te ruego, ¿puedes llevarme contigo?
- No puedo llevarte Amor - respondió el Orgullo 
- Aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación?

Entonces el Amor dijo a la Tristeza que se estaba acercando: 
- Tristeza te lo pido, déjame ir contigo.
- No Amor -respondió la Tristeza
- Estoy tan triste que necesito estar sola.

Luego el Buen Humor pasó frente al Amor, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando. De repente una voz dijo: 
- Ven Amor te llevo conmigo.

El Amor miró a ver quien le hablaba y vio a un viejo. Se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.
Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El Amor se dio cuenta de cuánto le debía y le pregunto al Saber: 
- Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?
- Ha sido el Tiempo - respondió el Saber, con voz serena -
- ¿El Tiempo? - se preguntó el Amor
- ¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado?

Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuán importante es el Amor en la vida.


28.10.11

Historia de la Estrella de Mar


Cuenta la historia de un viejo que vivía cerca del mar y que todos los días, salía a caminar muy temprano en la playa, para reflexionar, para pensar y posteriormente escribir algo.

Una mañana cuando iba caminando por la playa, sucedió algo diferente. Mientras caminaba, vio a lo lejos a un joven que hacia algo un tanto extraño.  Agarraba algo y lo arrojaba al mar.  Le llamó la atención, ya que a esa hora casi nunca se encontraba a alguien, y mucho menos que fuera un joven. Le sorprendió la presencia del joven, que insistentemente recogía algo y lo arrojaba al mar.
Se pregunto;
-¿Estará haciendo ejercicio?, ¿Estará bailando?, ¿Qué hará con tanta persistencia?...

Después de un rato al tratar de alcanzarlo, se acerco a él y después de saludarlo le pregunto:
- Le he visto desde muy lejos con ese entusiasmo y esmero, y me gustaría saber ¿Qué es lo que hace?  Le pregunto aquel viejo.

El joven no respondió, dado que la respuesta era evidente, arrojaba las estrellas al mar.
En un tono más molesto el viejo insistió con su pregunta y exigió una respuesta. - ¿Que es lo que haces? Dijo el viejo
El joven se detuvo un instante y le respondió:
- Hoy amanecieron muchas estrellas de mar tiradas sobre la playa, el sol estará muy fuerte y la marea empieza a bajar, si no las recojo y las aviento al mar, se van a secar, se van a morir, por eso las estoy regresando al mar.

El viejo le dijo;
- Hay joven, ¿no se da cuenta que es inútil lo que hace?, son miles y miles las estrellas de mar que están tiradas en la playa en este momento; y por más que lo intente es imposible regrese todas las estrellas de vuelta al mar.

-¿Cree que valga la pena su esfuerzo, de estar arrojando una por una las estrellas al mar? Le pregunto
El joven no le dijo nada, lo miro respetuosamente y dijo:
- Señor, yo no sé si podre regresar todas las estrellas al mar nuevamente para que mi esfuerzo según su percepción valga la pena.

Se agacho a agarrar una estrella y con el mismo entusiasmo la arrojo muy lejos al mar, regreso y le dijo a aquel viejo:
- Pero para aquella estrella que cayó al agua. YA VALIÓ LA PENA. No morirá y tendrá una nueva oportunidad.

Ante aquella respuesta, el viejo no supo que contestar, sintió algo de vergüenza, se dio la media vuelta y se fue.

The Starfish Story 
Loren Eiseley

21.10.11

Carreta Vacía (Humildad)


Caminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me pregunto:
- Hijo además del cantar de los pájaros, ¿Escuchas alguna cosa más?

Agudice mis oídos y algunos segundos después le respondí:
- Estoy escuchando el ruido de una carreta
- ¡Eso es! (dijo mi padre), es una carreta vacía.

Entonces le pregunte:
- ¿Cómo sabes si es una carreta vacía si aun no la vemos?
Entonces mi padre respondió:
- Es muy fácil saber cuándo una carreta esta vacía por causa del ruido. Cuanto más vacía es la carreta, mayor es el ruido hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando noto a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y haciendo de menos a la gente… Tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: “Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace”

Hoy también comprendo que la humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas.

Nadie este más vacio que aquel que está lleno del YO MISMO.


7.10.11

Los Tres Deseos de Alejandro Magno



Encontrándose al borde de la muerte, Alejandro Magno convocó a sus generales y les comunicó sus tres últimos deseos:
  1. Que su ataúd fuese transportado por los médicos de la época.  
  2. Que fueran esparcidos por el camino hasta su tumba los tesoros que había conquistado, y
  3. Que sus manos quedaran balanceándose en el aire, fuera del ataúd, a la vista de todos.
Uno de sus generales, admirado por tan insólitos deseos, le preguntó a Alejandro cuáles eran sus
razones. Alejandro explicó:
  1. Quiero que los más eminentes médicos carguen  mi ataúd para mostrar que ellos NO tienen, ante la muerte, el poder de curar. 
  2. Quiero que el suelo sea cubierto por mis tesoros para que todos puedan ver que los bienes materiales aquí conquistados, aquí permanecen. 
  3. Quiero que mis manos se balanceen al viento, para que las personas puedan ver que vinimos con las manos vacías, y con las manos vacías partimos.

6.7.11

El Amor es Ciego y la Locura Siempre lo Acompaña




Cuentan que una vez, se reunieron todos los sentimientos y cualidades del hombre.
Cuando el aburrimiento había bostezado por tercera vez, la locura les propuso: oigan vamos,
a jugar a las escondidas.

La intriga levantó la ceja y la curiosidad, sin poder mantenerse preguntó ¿escondidas? el entusiasmo danzó, seguido de la euforia, la alegría dio tantos saltos que terminó por convencer a la duda y a la apatía, que nunca se interesaban por nada.

1,2,3.. comenzó a contar la locura, la primera en esconderse fue la pereza, que como siempre cayó detrás de la primera piedra del camino, la fe subió al cielo y la envidia se escondió detrás de la sombra del triunfo, que por propio esfuerzo había conseguido llegar a la copa más alta del árbol.

La generosidad casi no logra esconderse, porque cada lugar que encontraba le parecía bueno, para alguno de sus amigos, si era un lago cristalino, ideal para la belleza, si era la copa
del árbol perfecta para la timidez, si era una ráfaga de viento, magnífica para la libertad.

Así es que terminó escondiéndose en un rayo de sol, el egoísmo un lugar bueno desde el principio, ventilado cómodo pero solo para él, la mentira se escondió detrás del arco
iris y la pasión y el deseo en el centro de los volcanes.

Cuando la locura terminaba de contar el amor todavía no había encontrado lugar para esconderse, pues todos estaban ya ocupados, hasta que encontró un rosal y cariñosamente decidió esconderse entre sus flores, concluyó la locura y comenzó la búsqueda, la primera en aparecer fue la pereza apenas a tres pasos de una piedra.

Sintió vibrar a la pasión y al deseo en los volcanes, en un descuido encontró a la envidia y claro pudo deducir donde estaba el triunfo, al egoísmo no tuvo que buscarlo el solo salió disparado de su escondite que era en verdad era un nido de avispas, de tanto caminar sintió sed y al aproximarse a un lago descubrió a la belleza.

La duda fue más fácil de encontrar estaba sentada sobre un cerro sin decidir donde esconderse y así iba encontrándolos a todos, al talento entre la hierba fresca a la angustia en una cueva oscura pero, el amor no aparecía por ningún lugar, la locura lo busco detrás de cada árbol, debajo de cada roca del planeta y encima de las montañas.

Cuando estaba a punto de darse por vencida, encontró un rosal y comenzó a mover sus ramas, entonces escuchó un grito doloroso, habían herido al amor en los ojos, la locura no sabía qué hacer para disculparse, lloró, rezó, imploró, pidió perdón y prometió ser su guía para siempre, es por eso que desde entonces el amor es ciego y la locura siempre lo acompaña


Voz: Mariano Osorio

Versión Impresa

8.6.11

El Puente

No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas adyacentes cayeron en un conflicto. Este fue el primer problema serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continúa.Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio.

Una mañana alguien llamó a la puerta de Luis. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero.
- Estoy buscando trabajo por unos días, dijo el extraño
- ¿quizás usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso?
- Sí, dijo el mayor de los hermanos, tengo un trabajo para usted.
- Mire al otro lado del arroyo, en aquella granja vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor.
La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros pero él desvío el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor.
- ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? Quiero que construya una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más.
- Creo que comprendo la situación. Dijo el carpintero

El hermano mayor le ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo.Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo.
El granjero quedó con los ojos completamente abiertos, su quijada cayó.

No había ninguna cerca de dos metros. En su lugar había un puente que unía las dos granjas a través del arroyo. Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos.En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano mayor le dijo:

- Eres un gran tipo, mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho.

Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas.
- No, espera. Quédate unos cuantos días, tengo muchos proyectos para ti, le dijo el hermano mayor al carpintero.
- Me gustaría quedarme, dijo el carpintero, pero tengo muchos puentes por construí.

Muchas veces dejamos que los malentendidos o enojos nos alejen de la gente que queremos, muchas veces permitimos que el orgullo se anteponga a los sentimientos, no permitas que eso pase.

Anónimo

26.5.11

El Elefante Encadenado


Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante; que como mas tarde supe, era también el animal preferido por casi todos los niños.
Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... pero después de la actuación y hasta un poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo sujeto con una cadena que aprisionaba una de sus patas.
Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la suelo. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que un animal, capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente: ¿Qué lo sujeta? ¿Por qué no huye?
Cuando yo tenía cinco o seis años, todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Y entonces pregunté a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: - Si esta amaestrado, ¿por qué lo encadenan?
La verdad es que no recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo olvide del misterio del elefante y la estaca... y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.
Hace algunos años descubrí (por suerte para mí), que alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida, desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó, tratando de soltarse. A pesar de todos sus esfuerzos, no lo consiguió. Porque aquella estaca; era realmente demasiado dura para él.
Imagine que el elefantito se dormía agotado y que al día siguiente volvía a intentar, y al otro día, y al otro… Hasta que un día, un día terrible para su historia, el animal acepto su impotencia y se resignó a su destino. Ese elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree (pobre) que NO PUEDE.
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió realmente poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo. ¡Jamás... jamás... intentó volver a poner a prueba su fuerza!

Jorge Bucay

24.5.11

El Perro y el Hueso

Un hombre que se tomaba el café en el porche de su casa observaba como todos los días un perro pasaba por delante de él. El perro le recordaba a una mascota de su niñez. La primera vez que el hombre vio al perro estaba espléndido, con un pelaje sano y brillante; era espabilado y caminaba con soltura. El simple hecho de ver al perro cada mañana le proporcionó un placer.

Pero poco a poco, se daba cuenta de que la condición del perro se deterioraba. Parecía que tenía cada vez menos y menos energía; su pelo había empezado a caerse. Cuando vio que salían llagas en su cuerpo el hombre decidió investigar. Siguió al perro y le encontró masticando un hueso que estaba cubierto de pinchos puntiagudos. Fascinado, el hombre se dio cuenta de que los pinchos estaban lesionando las encías y labios del perro haciendo que sangraran. Asustado, el hombre intentó quitarle el hueso al perro pero el perro gruñó de manera amenazante para defender su hueso.

El hombre se quedó desconcertado al observar que a pesar del daño que obviamente sufría al masticar el hueso, continuaba masticándolo con ganas y placer. Su desconcierto cambió poco a poco al darse cuenta de que el pobre perro iluso estaba saboreando y disfrutando el sabor de la sangre que creía erróneamente que salía del hueso.

El perro creía que el hueso le daba algún auténtico beneficio o placer, hasta el punto de luchar para defenderlo. Es lo mismo con cualquier adicción. Hasta que no lo veamos por lo que verdaderamente es, no podremos ser nunca libres. La libertad es el resultado natural de una percepción correcta.

30.4.11

El Buscador


Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador... Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra.Tampoco es alguien que necesariamente sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo; así dejó todo y partió.
Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó a lo lejos la ciudad de Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada, la pequeña portezuela de bronce invitaba a entrar.
De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor.
Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió sobre una de las piedras, aquella inscripción: Abdul Tareg. Vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días.
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar.
Miro a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía: Yamir Kalib. Vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas.
El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba.
Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares; un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto. Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años
Embargado por un dolor terrible se sentó y se lloro.
El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No, ningún familiar - dijo el buscador
- ¿qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de chicos?
El anciano se sonrió y dijo:
- Puede usted serenarse. No hay tal maldición.
- Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...
- Cuando un joven cumple 15 años sus padres le regalan una libreta, ¡como ésta que tengo aquí, colgado al cuello!
- Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abra la libreta y anota en ella: a la izquierda, ¿qué fue lo disfrutado?, a la derecha, ¿cuánto tiempo duró el gozo?
- Conoció a su novia, y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media? ...
- Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?
- ¿Y el embarazo o el nacimiento de su primer hijo? ¿Y el casamiento de los amigos? ¿Y el viaje más deseado? ¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?
- ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ¿Horas? ¿días? ...
- Así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos intensamente, cada momento.
- Cuando alguien muere, es nuestra costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque ESE es, para nosotros, el único y verdadero tiempo VIVIDO.
 
Jorge Bucay
























29.3.11

Fabula: La Renovación Águila



Más de una vez la naturaleza nos revela toda su sabiduría. Vamos a buscar inspiración en uno de los animales más majestuosos que Dios fue capaz de crear... el Águila.
De entre todas las aves, el águila es la que posee la mayor longevidad pudiendo llegar a los 70 años. Pero para llegar a esa edad, a la mitad de su vida tiene que tomar una seria y difícil decisión.

Eso porque en esa edad, sus uñas se tornan frágiles, débiles y flexibles, se doblan con facilidad y no consigue aferrar a sus presas de las cuales se alimenta. Su pico, alargado y puntiagudo se encorva. Sus alas se encuentran envejecidas y pesadas por la tortura del tiempo, dificultan su vuelo. Tomando el acto natural de volar en una tarea casi imposible.

En ese momento el Águila tiene solo dos alternativas:
Aceptar morir ó enfrentar un doloroso proceso de renovación que durará 150 largos días.
En caso que escoja la segunda alternativa tendrá que encontrar todas las fuerzas del mundo para volar a la montaña más alta y refugiarse en un nido, próximo a una pared rocosa, donde no necesite volar.

Vencido ese primer desafío, el águila comienza a golpear con su pico la roca, hasta que consigue arrancárselo por completo. Después de este grande y doloroso sacrificio, ella espera pacientemente a que ese pico renazca nuevamente, pues con el tendrá que arrancar todas las uñas hasta eliminarlas por completo. Cuando las nuevas uñas comienzan a crecer, el Águila continúa su proceso de renovación, arrancando todas las viejas y pesadas plumas.
Pasado los cinco meses habrán pasado para ello, ella saldrá para alzar el tan esperado vuelo de renovación, lista para vivir la segunda parte de su existencia.

En nuestras vidas, ¿cuántas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo para que también podamos comenzar un difícil proceso de renovación?
Para que podamos volar a través de nuevos y diferentes desafíos, debemos desprendernos por completo de nuestros recuerdos, costumbres, vicios y tradiciones. Consientes del doloroso sacrificio que tenemos que hacer, solamente libres de un inmenso peso de las glorias y victorias del pasado podremos disfrutar del valioso significado de la renovación.

La historia de las águilas y los hombres es muy parecida, ambos tienen que vencer difíciles obstáculos; en el transcurso de nuestras vidas, ambos tenemos que tomar decisiones que irán a determinar la altura y la grandeza de los seres vivos,

La libertad es una conquista, el presente un premio y la renovación es el único, ¡EL ÚNICO CAMINO PARA LLEGAR A NUESTROS OBJETIVOS!

27.2.11

La Tristeza y la Furia

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez... un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia. Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y mas rápidamente aun, salió del agua... Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque. En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

Jorge Bucay