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23.1.15

Cigarrillo electrónico puede ser 15 veces más cancerígeno que tabaco



Calentado al máximo y aspirado profundamente, el vapor que contiene nicotina en los cigarrillos electrónicos puede formar formaldehído, una sustancia que lo hace entre cinco y 15 veces más cancerígeno que el tabaco común, según un estudio publicado este miércoles.

"Hemos constatado que el formaldehído puede formarse durante el proceso de vaporización de los cigarrillos electrónicos", indican los investigadores de la Universidad de Portland (Oregon, noroeste) en el diario de medicina New England Journal of Medicine (NEJM).

Los científicos usaron una máquina para "inhalar" el vapor de los cigarrillos electrónicos de baja y alta tensión para determinar cómo se forma el formaldehído, una conocida sustancia cancerígena, a partir del líquido que usan estos dispositivos.

Con el experimento, los investigadores constataron que cuando el cigarrillo electrónico calienta el líquido a alta tensión (5 voltios), se produce una tasa de formaldehído más elevada que la de los cigarrillos convencionales.

De esta manera, un usuario de cigarrillos electrónicos que inhala a diario un equivalente a tres mililitros de este líquido vaporizado y calentado al máximo, absorbe unos 14 mg de formaldehído. Mientras una persona que fuma un paquete de cigarrillos comunes al día, absorbe cerca de tres mg de esta sustancia cancerígena.

A largo plazo, la inhalación de 14 mg (+/- 3 mg) de esta sustancia nociva a diario podría multiplicar por 5 a 15 veces el riesgo de contraer cáncer, según el estudio.

Pero el director de la división de tabaquismo en la facultad de medicina de Londres, Peter Hajek, afirmó que este estudio no refleja la realidad, ya que "cuando los fumadores de cigarrillos electrónicos sobrecalientan el líquido se produce un sabor acre desagradable y evitan hacerlo"

AFP
Fuente: http://goo.gl/vGxtqU

6.11.14

Los 4 Jinetes del Apocalipsis de las Relaciones de Pareja

El psicólogo John Gottman, uno de los principales investigadores sobre el matrimonio y las relaciones de pareja, afirma que es capaz de predecir el divorcio con más de un 90% de exactitud con tan solo observar las actitudes de una pareja durante unos minutos.

Pero esta habilidad no es mera intuición, sino el resultado de una gran cantidad de investigaciones desarrolladas durante dos décadas que le han llevado a identificar lo que él llama Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
“Encontramos que podíamos predecir con una exactitud mayor al 90% lo que iba a pasar con una relación en los siguientes tres años al examinar la psicología y la conducta de una pareja durante una conversación sobre un tema en el que no estaban de acuerdo y entrevistándolos sobre su pasado. En las parejas que duraron, la tasa de afirmaciones positivas frente a negativas durante una conversación conflictiva fue de 5 a 1. En las relaciones que terminaron, la tasa fue de alrededor de 1 a 1.” Gottman y Silver (2004)

En sus investigaciones encontró también que hay personas que son especialmente buenas para mantener relaciones. Se trata de personas que buscan cosas que apreciar, viendo lo bueno en los demás, mientras que las personas que son especialmente desastrosas en sus relaciones hacen todo lo contrario, centrándose en los errores y defectos de su pareja.

Por supuesto, las críticas o ponerse a la defensiva es algo que puede suceder en cualquier pareja. La diferencia es que las personas que saben relacionarse bien se dan cuenta de que algo marcha mal y tratan de repararlo. Pero lo más importante no es si alguien trata de reparar un daño, sino que la otra persona acepte ese intento de reparación o, por el contrario, reaccione liberando a uno de los cuatro jinetes contra su pareja.


Los 4 Jinetes
1. Actitud Crítica: Hay que tener en cuenta que criticar a tu pareja no es lo mismo que expresar una queja o hacer una crítica de un determinado comportamiento o situación. En el primer caso, estás atacando a tu pareja como persona, mientras que en el segundo te estás dirigiendo hacia una conducta o hecho específico. Es decir, no es lo mismo decir a tu pareja: “Me molesta cuando haces tal cosa porque me hace sentir mal” que decirle, “Eres un egoísta por hacer eso”. Igualmente, no es lo mismo decir: “Me preocupé cuando vi que no aparecías y no me llamaste. Pensé que estábamos de acuerdo en que nos llamaríamos en un caso así”, que decir: “Eres un egoísta, no piensas en cómo se pueden sentir los demás, no te importo”. Por tanto, es bueno expresar las quejas o críticas, pero siempre de un modo que no suponga un ataque a tu pareja como persona.

Cuando las críticas destructivas se dan con frecuencia, hacen que sea más fácil la aparición de los otros tres jinetes destructores de relaciones porque hacen que la otra persona se sienta atacada, rechazada y herida y pueden llevar a la pareja a caer en una dinámica en la que las críticas se producen cada vez con más frecuencia.


2. Desprecio: El desprecio es una de las conductas más destructivas en una relación. Puede verse en las burlas, los comentarios para ridiculizar a la otra persona o hacer que se sienta estúpida o inferior, los insultos, las imitaciones en forma de burla, los comentarios que transmiten la idea de que eres superior a tu pareja o ciertos gestos que indican rechazo, como desviar la mirada con desprecio.

En sus investigaciones, Gottman encontró también que las parejas que se tratan con desprecio entre ellos tienen más probabilidades de padecer enfermedades infecciosas, como resfriados o gripes, ya que su sistema inmunitario es más débil. El desprecio es el principal predictor de ruptura en una pareja.


3. Actitud Defensiva: Esta consiste en buscar excusas y no aceptar la responsabilidad de nuestra conducta. Las excusas transmiten a la otra persona el mensaje de que no la tomas en serio, intentando hacer que crea algo que no es cierto. Por ejemplo, cuando no haces una tarea que te correspondía hacer y reaccionas de un modo defensivo diciendo que has tenido mucho trabajo durante toda la semana o incluso tratas de darle la vuelta a la situación y pretender que es tu pareja quien tiene la culpa: “No he podido hacerlo porque he tenido demasiado trabajo. Podrías haberlo hecho tú, pues sabes perfectamente que tengo mucho trabajo estos días”. Una respuesta más apropiada podría haber sido: “Tienes razón, lo siento, tendría que haberte dicho que me sería imposible hacerlo y preguntarte si podrías hacerlo tú, pero se me olvidó por completo”


La persona que está a la defensiva no reconoce su parte de culpa, ni pide perdón, sino que trata de culpar a la otra persona e incluso se enfada y actúa como si fuera la víctima inocente ante cualquier queja de su pareja, por muy razonable que sea. A veces, puede ser que tengas una buena explicación para haber actuado así, como es el caso del ejemplo (tienes demasiado trabajo, se te olvida, cometes un error), pues todos somos humanos y nos equivocamos. El problema no es que suceda, sino cómo reaccionas ante las quejas de tu pareja. Pero siempre puedes reconocer tu parte de culpa, ofrecer una disculpa y explicar por qué ha sucedido como un modo de informar a tu pareja de lo que ha pasado y no como una excusa ni utilizándolo para culpar a la otra persona de lo sucedido.

4. Actitud Evasiva: Implica retirarse de la interacción con tu pareja, dejar de responder, dejar de escucharle, mirar hacia otro lado y levantar un muro entre ambos. En vez de afrontar el problema, se recurre a maniobras evasivas como dar la espalda, desconectar de la interacción, actuar como si estuvieras ocupado o implicarte en comportamientos obsesivos. Suele aparecer cuando ya hace tiempo que los otros tres jinetes se han instalado en la relación y resulta lo bastante abrumadora como para necesitar escaparse de este modo de ella. Pero una vez que aparece, suele convertirse en un hábito que impide solucionar los problemas.

Cuando la interacción con tu pareja ha llegado a un punto en el que necesitas recurrir a la retirada, es preferible que le digas que necesitas parar un poco porque te sientes muy abrumado y pases media hora haciendo algo relajante, como leer o escuchar música, sin pensar en la discusión. Si después de esto deciden seguir la conversación ambos tienen que estar dispuestos a llegar a cuerdos y no deben tomarse decisiones acaloradas, es decir ambos tienen que estar relajado o lo mas cercano a ello.

Haz encontrado alguno de estos cuatro jinetes cabalgando en tu relación, es momento de hacer algo al respecto. 

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Psic. Christian Esparza
Psicólogo Clínico

Ced. Prof.: 5297328  - SSP: 60/08 - Ced. Est.: 07664

20.4.12

7 Mitos del Tabaquismo


¡El tabaquismo es el arma de destrucción más letal que existe sobre la tierra! Constantemente le escucho esta frase a uno de mis colegas; de entrada pudiera parecernos un tanto dramática la afirmación, sin embargo cuando nos informamos o aprendemos de lo que realmente es el tabaquismo, comienza a tener sentido. Hoy el día el tabaco mata hasta la mitad de los fumadores. 

Existen en el mundo 1.100 millones de fumadores (un tercio de la población mundial) y se prevé que en el año 2.025 habrá más de 1.600 millones de fumadores. Actualmente en el mundo muere una persona cada 6,5 segundos, por enfermedades asociadas al tabaco. La epidemia de tabaquismo mata cada año cerca de 6 millones de personas en el mundo. México presenta una mortalidad de más de 60 mil muertes al año por enfermedades asociadas al consumo. Se le atribuyen más de 50 enfermedades entre las que destacan, las cardiovasculares, respiratorias, cáncer y algunas menos conocidas como osteoporosis, psoriasis, tromboangitis obliterante y cataratas. 

Dicho en otras palabras, si juntáramos las muertes por SIDA, guerras, accidentes automovilísticos, suicidios, muertes por sobredosis de drogas ilícitas, no alcanzaríamos la cifra de muertes que causa el tabaco. Y lo más lamentable de todo es que la cifra va en aumento. Actualmente se han tomado medidas importantes para reducir el número de fumadores en nuestro país; mas sin embargo aun prevalecen algunas ideas equivocadas sobre su consumo o mitos de los que cuales destacare los siguientes: 
1. La gente es libre de decidir si fuma o no. El cuerpo humano alcanza su maduración entre los 21 y 25 años en promedio, que es cuando el cerebro se desarrolla por completo. El área frontal de nuestro cerebro se encarga de la toma de decisiones (el juicio); la capacidad que tenemos para tomar o no una buena decisión. Antes de esta edad no tenemos la madurez biológica para tomar decisiones de manera clara. Quienes lo consumen les gusta pensar que así es, que realmente eligieron fumar, la verdad es que muy pocos adultos “eligen” fumar. ¿A qué edad empezaste tu consumo? Esto en caso de ser un fumador, ¿biológicamente ya tu juicio estaba completamente desarrollado? 
2. Todo el mundo sabe lo malo que es fumar. Hagamos una prueba en este punto. ¿Sabía usted que el tabaquismo es responsable de 55 enfermedades asociadas a su consumo? ¿Qué el cáncer no es la primera causa de muerte asociada al consumo de tabaco? Que produce: perdida del gusto y el olfato, cataratas, envejecimiento prematuro, deformación de espermatozoides, perdida del oído, entre otras menos conocidas y si es mujer corre riesgo de padecer cáncer cervical, osteoporosis, menopausia temprana, abortos, embarazo ectópico (fuera del útero) e infertilidad. Si desconocías algunas de estas enfermedades; podrás darte cuenta que no estamos tan bien informados como suponíamos. 
3. Unos pocos cigarrillos al día no hacen daño. Por cada cigarro que se consume, están ingresando a nuestro organismo 4,722 sustancias químicas y entre ellas más de 50 sustancias cancerígenas. Son solamente necesarios dos cigarros al día para producir un problema de arterioesclerosis. Nuestro organismo no está capacitado para respirar humo; a eso se le conoce como asfixia, lo más lamentable de este asunto es que el fumador aprende a asfixiarse gradualmente. 
4. Los medicamentos para dejar de fumar no funcionan. Las terapias sustitutivas de la nicotina, parches, chicles y pastillas, sí son eficaces a la hora de propiciar la deshabituación del consumo. La combinación de estos tratamientos con un apoyo psicológico suele resultar determinante para dejarlo de forma definitiva. Solo es cuestión de encontrar el más apropiado para cada para cada persona. La clave está en sentirse cómodo con el tratamiento que decidamos tomar. 
5. Un fumador siempre será un fumador. Esta creencia es por la adicción que le genera a la persona la nicotina, y por sus intentos fallidos al dejar de fumar. La ventaja es que existen centros, médicos y psicólogos, especializados para el tratamiento eficaz de esta adicción. Jim Rohn decía “No se puede cambiar el destino de un día para otro, pero sí se puede cambiar el rumbo de un día para otro” Solo hay de decidirlo
6. Los fumadores sólo pierden un par de años de vida. Los individuos que empiezan a fumar antes de los 12 y 15 años de edad, tienen un riesgo cuatro veces mayor de desarrollar cáncer pulmonar. Además, si continúan haciéndolo durante 20 años o más vivirán entre 20 y 25 años menos que aquellos que nunca han probado el tabaco. Se estima que es un día menos de vida por cada cigarro. 
7. Para dejarlo solo es cuestión de voluntad. Aquellas personas que deciden dejarlo bajo esta idea, sufren el proceso de dejar de fumar. Ya que aparentemente están dejando algo que “les gusta o gustaba”; esto es igual a sacrificarse. Tenemos que entenderlo por lo que es: una adicción física y psicológica que además me enferma. Viendo al tabaquismo por lo que realmente es, nos daremos cuenta que no estamos sacrificando absolutamente nada. 

Es importante señalar que dejar de fumar es posible, el primer paso es reconocer el problema. Cualquiera que sea el motivo que el fumador da para seguir fumando; este se traducirá en solo dos opciones: pretextos o ilusiones. Recuerda que el fumador se está privando de muchos beneficios que gozas al ser un NO FUMADOR, tales como: salud, bienestar emocional, dinero, calidad de vida, mejor hidratación de la piel, mejor rendimiento físico, buen olor, gusto, olfato y lo mejor de todo LIBERTAD. Ya que el fumador está atado a su adicción a la nicotina del tabaco. 

Tiene que quedarnos muy claro ¡Fumar no tiene ningún beneficio! y por el contrario, dejarlo nos brinda muchísimos beneficios. Decídete dejar de fumar ya, porque si esperas el momento adecuado para hacerlo este nunca llegara, el mejor momento para cambiar es ahora. 

La felicidad no es una condición es una elección y de ti depende elegirla. ¡Se Feliz!

Psic. Christian Esparza 
Psicólogo Clínico 
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4.4.12

Cuando las cosas no van bien

Seguramente has tenido uno de esos días donde parece que la vida se ensaña contigo. Donde todo sale mal, nada parece tener sentido e inclusive; cuanto más esfuerzas por ver las cosas de distinta manera, las cosas parecen ponerse peor. ¿Sera que es así? ¿Realmente la vida o Dios se detienen a mirarnos y dedicarnos el tiempo suficiente para hacer nuestra vida miserable? 

 Si en algún punto creemos esto cierto, estamos frente a una distorsión cognitiva. Las distorsiones son percepciones erróneas sobre nuestra realidad, que pueden producirnos perturbaciones emocionales serias al punto de padecer alguna patología como: depresión, fobias, ataques de pánico, entre otras. Particularmente cuando creemos que las cosas no van como imaginamos o suponemos, tendemos a catastrofizar la situación. Haciéndola más grande de lo que en realidad es. 

Las primeras señales para saber si estamos dentro de esta distorsión son las preguntas que por lo general lanzamos al momento de pasar un mal rato. ¿Por qué a mí?, ¿Por qué ahora?, ¿Por qué todo me sale mal?, ¿Por qué las cosas no suceden como las planeo? y quizás la peor, la afirmación de: A mí siempre me va mal, nunca me salen las cosas como quiero. 

Si observamos detenidamente, encontraremos que predomina la victimización, que en otras palabras significa sentirme incapaz de generar un cambio; en las cuales señalo las causas o razones (o ¿por qué no? personas) por las cuales no puedo lograr mis objetivos o ser feliz.

Un cuestionamiento más sano en estos momentos seria: ¿y por qué no? Porque no puede irme mal, porque no puedo tener malos días? ¿En que soy diferente a los demás, que creo que no merezco tener problemas? El problema empieza de la perspectiva, y en este sentido tenemos solo dos opciones, victimizarnos o aceptar con sabiduría aquellas cosas no puedo cambiar. 

Ciertamente hay días que no van como los imaginamos, pero todas y cada unas de la experiencias tienen algo que enseñarnos. La distorsión empieza cuando empezamos a catastrofizar cualquier evento y esto significa hacerlo más grande de lo que realmente es. En la sabiduría popular se dice que “Hacemos una tormenta con un vaso de agua” Aquí dejo algunas recomendaciones que pueden ser muy útiles al momento que las cosas no van como esperamos. 
  1. Deja de dramatizar. Si no eres actor y no vives de ello, el drama solo complica las cosas. Considero que es muy útil frente algún auditorio o cámaras, pero si tenemos ninguno de los dos, es mejor dejar de hacerlo. Inténtalo y veras que el drama es un ingrediente que lejos de favorecer tu situación te la complica. ¡Haz la prueba! 
  2. Deja de autocompadecerte. Cada cual es responsable de sus actos y por ende de sus consecuencias. Sacúdete y despréndete de todos los pensamientos inútiles e innecesarios que lo único que hacen es hundirte cada vez más. 
  3. ¿Qué puedo aprender de esta situación? Siempre hay algo que aprender de cada experiencia, incluso de las desagradables. Quizás no sientas y no veas en la situación difícil ninguna enseñanza en el momento que la vives. Pero haber, haz remembranzas y dime si no, esos malos sabores te han ayudado a ver la vida de una manera diferente y seguro que si vuelves a pasar por algo similar, sabrás mejor que hacer. ¿Es o no una enseñanza? 
  4. Imagina que la vida te pone a prueba. En lo personal me gusta pensar que cada situación que enfrentamos, es como un examen o prueba, que requiere de mis conocimientos y habilidades para poder aprobar. Sé que hay veces que parecen exámenes extraordinarios pero seguro que si te enfocas podrás pasar, de pérdida de panzazo como comúnmente se dice, pero saldrás avante de la situación. 
  5. Cambia tu actitud. La actitud es la manera como decidimos responder ante la vida. Positiva, negativa o conformista. ¿Cual crees que es lo mejor? Ser positivos no significa estar todo el tiempo riendo, significa ver en cada fracaso una oportunidad, el negativo en cambio ve en cada oportunidad un fracaso y conformista simplemente no ve nada, porque no le interesa, según él está bien como esta.

Recuerda que todo pasa. Ningún acontecimiento es permanente. Y si dejamos de catastrofizar pasan aun mas rápido. Ya que cada vez que repetimos y nos enfocamos en lo negativo de la situación, postergamos y perpetuamos el malestar. 

La felicidad no es una condición es una elección y de ti depende elegirla. ¡Se Feliz! 

Psic. Christian Esparza 
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Cel. Guaymas: 622 138 6151 
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6.12.11

El Saber Dar



Pareciera que el acto dar no es algo que tendríamos que aprender hacer. Sin embargo, hoy en día son pocas las personas que realizan este acto con la verdadera intención de dar. Saber dar es una virtud que tenemos que aprender a desarrollar y en la actualidad existen muchas ideas erróneas sobre esta acción.

Cuando no sabemos dar es señal de pobreza, independientemente del monto de dinero que tengamos en una cuenta bancaria. El no saber dar, nos cierra las puertas para recibir. Pensamos erróneamente que solamente tienen oportunidad de dar aquellas personas que tienen las posibilidades para hacerlo, entendiendo por ello el poder económico. Una de las grandes ventajas sobre el dar; es que no necesitamos gastar un solo peso.

Enseguida te describo los principales errores que se comenten al acto de dar.
1. Te doy pero espero algo a cambio. No podríamos llamar dar aquellas personas que nos condicionan sus acciones. Debemos aprender a dar sin esperar nada a cambio, pero nada, ni si quiera el gracias. Es importante valorar las acciones sin intención alguna, ya que el generarnos algún tipo de expectativa sobre nuestras acciones nos pone en las condiciones adecuadas para sentirnos decepcionados.
2. Dar aquello que nos sobra. El verdadero acto de dar nace de una buena intención y no de dadivas de lo que ya no me sirve o no utilizamos. Ofrecer aquello que me sobra habla de una personalidad egoísta la cual se contrapone con las buenas acciones.
3. Dar más de lo que tengo para ofrecer. A veces caemos en el error de quitarnos el pan de la boca para dárselo a alguien más, esta acción es correcta si ya nos hemos alimentado, pero no es lo mas adecuado, si estamos en las mismas condiciones de aquel que pretendernos ayudar, lo ideal es compartir. Dejarme en segundo término nunca termina bien para nadie, es importante valorarnos y apreciarnos ya que de esta manera tenemos más que ofrecer a los demás.
4. Mientras mas ofrezco mejor persona soy. Esto no es necesariamente cierto, la cantidad no tiene que ver con la calidad y menos si lo hacernos con algún tipo de reflectores o protagonismos. Las acciones que nos nacen no necesitan ser reconocidas; ya que la misma acción nos brinda felicidad.

El acto de dar también trae consigo grandes beneficios que a continuación te señalo.
1. Ayuda a salir de la depresión. Una de las principales características de la depresión, es el sentimiento de inutilidad, al momento de hacer algo por alguien más u ofrecer algo, damos de manera automática un sentimiento de utilidad, ya que sabemos que podemos generar un efecto en alguien más, que por lo general es positivo y si no lo fuera; no importa ya que la acción misma nos reconforta.
2. La vida multiplica nuestras acciones. Quizás no en la misma proporción pero es de todos conocidos que “El que actúa bien, termina bien”, la vida se encarga de regresarnos cada acción positiva con experiencias agradables, solo hay que aprender a estar atentos. Ya que a veces se presenta en pequeños detalles, como en la sonrisa de una niño, el gesto amable de un desconocido y si prestas atención… en cada latido de tu corazón que te permite estar vivo y disfrutar de tu presente.
3. Nos da alegría. El saber que mis acciones generan un cambio en alguien más nos genera alegría y al estar alegres liberamos adrenalina y serotonina, sustancias que mejoran el estado de ánimo. Las cuales nos permiten vivir con intensidad cada instante y por lógica disfrutar el momento
4. Nos hace más humildes. Ya que estamos otorgando en medida de nuestras condiciones, y al extender nuestro apoyo reconocemos nuestra vulnerabilidad de estar en las mismas condiciones de quien nos necesita. Estas necesidades pueden ser económicas o de afecto. No olvidemos que en ocasiones somos nosotros quienes necesitamos a comprensión de los demás.
5. Sirve de ejemplo. Nuestras acciones siempre dicen más que nuestras palabras, y como seres humanos reaccionamos más a lo que vemos que a lo que nos dicen que debemos de hacer. Así que este tipo de acciones se convierten en una gran semilla para nuestros hijos, compañeros, familiares y amigos, ya que sembramos en ellos el valor de la generosidad.

Me despido con la frase del escritor y poeta libanés Khalil Gilbran que reafirma la idea del beneficio de esta acción. Y recuerda que la felicidad no es una condición es una elección y de ti depende elegirla. ¡Se Feliz!

“Hay quienes dan con alegría y esa alegría es su premio” 

Psic. Christian Esparza 
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16.11.11

Actitud Positiva: El Arte del Saber Vivir

Todos conocemos alguna o varias personas que a pesar de las adversidades, deciden hacerle frente dichos problemas con una buena actitud. Pero ¿qué es esto de la actitud? 

La actitud es la forma en cómo enfrentamos cada uno de los acontecimientos. Dicho de en otras palabras, es la forma en cómo interpretamos el mundo en el que vivimos. Y ésta interpretación está determinada básicamente por nuestros pensamientos. 

No cabe duda de que un evento aparentente desastroso para nosotros, puede no representar un problema mayor para alguien más; dado que tiene las habilidades para enfrentarlo y salir avante de la situación. O viceversa lo que aparentemente es catastrófico para otros para nosotros puede no serlo. 

¿A qué se debe esta gran diferencia? La respuesta es la Actitud Positiva, que no es otra cosa que ver de cada situación como oportunidad de aprendizaje. Es dejar de preguntarnos los ¿Por qué?... ¿Por qué a mí?, ¿Por qué yo?, ¿Por qué ahora?. Y cambiar esta pregunta por un ¿para qué? 

Esta sencilla pregunta nos enseña que en la vida no todo puede ser perfecto, y que tarde o temprano nos enfrentamos adversidades que nos recuerdan lo vulnerables que somos. Cambiar esta sencilla pregunta nos ayuda entender que todo tiene una finalidad. 

Desarrollar una actitud positiva no es algo sencillo, pero no tienes que sufrir en proceso. Requiere de constancia y disciplina. Enseguida te enseño siete sencillos pasos para empezar a desarrollar esta actitud en ti. 
  1. Analiza tus pensamientos. Los pensamientos son ideas que hemos aprendido a través de nuestra experiencia y estos pueden favorecernos o dañarnos. Los hay de dos tipos: los pensamientos positivos que tienen el efecto de hacerte sentir pleno, satisfecho y son capaces de darte una razón para vivir, una sensación de ser útil y necesario, de tener una finalidad en la vida, de estar destinado a logros en la vida, y los pensamientos negativos que por el contrario, ejercen sobre las personas que te rodean un efecto debilitante. Además de que te dan un aspecto sombrío y deprimente, los pensamientos negativos pueden convertir una ocasión feliz en un amargo y funesto momento. 
  2. Deja de criticarte. Reconoce que de cada situación se puede aprender algo Zig Ziglar decía “No es lo que tienes, si no como utilizas lo que tienes lo que marca la diferencia” ¿realmente te ayuda el revolcarte constantemente en tus errores? Recuerda que los errores son parte del aprendizaje, siempre y cuando decidas aprender de ellos. 
  3. Modifica tu vocabulario. Quita de este él NO PUEDO, DEBERÍA y TENGO QUE y cámbialos por un YO PUEDO y YO QUIERO. Los primeros tres te limitan y obligan hacer algo, y no es agradable para nadie sentirnos sometidos; en cambio decir yo puedo o yo quiero te invita a participar en eso que deseas lograr u obtener. 
  4. Se agradecido. Te recomiendo en este punto la siguiente tarea. Haz el propósito de al menos durante un mes, escribir diez cosas por las cuales te sientes realmente agradecido, con la única indicación el que no se repitan a lo largo del ejercicio. No le restes importancia, es un ejercicio muy poderoso y te aseguro que si lo aplicas adecuadamente, en un par de semanas obtendrás resultados muy agradables. 
  5. Empieza actuando y terminaras creyendo. Resulta que nuestro cerebro es fácil de engañar; y si tomamos posturas de personas alegres tales como: sonreír más, saludar efusivamente, tener movimientos más agiles, mirar de frente, llevar tus hombros hacia atrás, caminar erguido y seguro de ti mismo. El cerebro entenderá que estas feliz. Inténtalo y júzgalo por ti mismo. 
  6. Vive en el Aquí y Ahora. Vive cada momento como único e irrepetible, deslígate de tus fracasos y deja de vivir a la sombra de lo que un día fuiste. Deja de anticiparte a las cosas que no sabemos si sucederán, deja de suponer. Enfócate en tu presente para generar un futuro. La vida es un gran regalo y por ello se llama Presente. 
  7. Realiza afirmaciones positivas. Regálate palabras agradables, como por ejemplo “Hoy tendré un maravilloso día” “Hoy decido verme como persona feliz” “He decidido regalarme la oportunidad de vivir mi vida con alegría”… pueden ser tantas y tan diversas como tu imaginación te lo permita. Puedes apoyarte con lecturas y reflexiones de tus autores favoritos. 

Estoy seguro que si sigues estos sencillos pasos, tu forma de actuar y pensar cambiara de manera muy favorable. Recuerda que la felicidad es una elección y de ti depende elegirla. ¡Se Feliz! 

Psic. Christian Esparza Lopez
Psicólogo Clínico 
Ced. Prof. 5297328 

14.7.11

Ocho pasos para ser un completo desgraciado




1. Juzga siempre a los demás:

Juzgar a los demás es la mejor manera de ser un infeliz. Cuando estés aburrido, busca alguien a quien juzgar, y se lo haces saber. Juzgar a los demás es la mejor manera de aumentar nuestros sentimientos negativos. Lo mejor es juzgar a los demás de la manera más dura posible para así regodearnos en el daño que hacemos.

2. Quéjate de todo:
Quéjate siempre, hasta de las cosas más pequeñas y sin importancia. Si alguna vez te sientes bien contigo mismo es que ese día no te has quejado lo suficiente. Esta costumbre hace que te hierva la sangre y nos hace estar pendientes de las cosas negativas que nos rodean. Lo ideal es quejarte después de haber juzgado a una persona que tienes cerca, así matas dos pájaros de un tiro. Si comienzas una serie de quejas cuando estás ante una persona positiva, igual consigues que también se ponga a quejarse… eso te proporcionará una semana extra de infelicidad.

3. Busca cosas que estén mal y cuéntaselo a todo el mundo:
Esta es una meta importante para ti cuando estés trabajando tu actitud negativa. Encontrarle pegas y faltas a todo es un buen ejercicio. Tienes muchas cosas delante tuya: los malos conductores, las carreteras, la economía, tu familia, tu jefe, tu trabajo, la comida, los políticos, tus vecinos… piensa que así siempre cuando alguien te cuente una pena le puedes decir “Eso no es nada comparado con lo que me ha pasado a mí” o “si te hace sentir mejor, mi día ha sido mucho peor que el tuyo”.

4. Sal con otras personas infelices:
Juntarte con otras personas desgraciadas acelerará tu proceso. Si estás con gente que ya tiene las ocho cualidades de este método, puedes copiar sus maneras. Estas personas, que ya han conseguido odiar la vida, tienen la cualidad de drenar cualquier ápice de felicidad que quede en ti.

5. Repítete lo estúpido que eres cuando te equivocas:
Este ejercicio es estupendo, habla contigo mismo para recordarte lo tonto que eres, mejor si lo haces en voz alta, cuanto más descriptivo seas con los adjetivos mejor: estúpido, idiota, perezoso, tonto, odioso, gordo, feo, inútil… son solo algunas sugerencias.

6. Crítica:
Debes criticar todo aquello que se te ponga por delante, todo, y si hay alguien cerca tuya, no pierdas la oportunidad de contárselo y si puedes, critícale a él también, te odiará por eso, con lo cual comprobarás que ese día serás más infeliz todavía.

7. Asume que lo peor está por pasar:
Hazte la idea de que nada en esta vida te funciona. Todo lo malo siempre te pasa a ti. Todo el mundo te odia. Nada te sale bien. No tienes suerte nunca… y no te olvides de contárselo a todo el mundo.

8. Elimina de tu vocabulario la palabra perdonar:
Mantén siempre el rencor, el odio, el desprecio. No perdones nunca a tus enemigos. El perdón es la puerta a la felicidad, así que rehúyelo, ya que perdonar te proporciona una libertad instantánea y eso es lo último que buscas. Cuéntale a todos lo que te hicieron y el motivo que tienes para no perdonar.

Nota: para aquellas personas que estén interesadas en ser felices, el primer paso es hacer justo lo contario de lo que indica este artículo.

12.11.10

¿Qué es la Ludopatía?

Mejor conocido como “Juego Patológico” y es reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como enfermedad en el año 1992. Sin embargo la Asociación Americana de Psiquiatras (APA), la incluye este trastorno entre las alteraciones debidas a un bajo control de los impulsos, desde 1980.
El juego patológico es una enfermedad que se caracteriza por el impulso incontrolable por jugar. Que se caracteriza por la negación de la perdida del control sobre el juego y sus consecuencias afectan negativamente en el aspecto familiar, laboral, personal y legal.
Es esta falta de control de impulsos y lo reforzante que resulta recibir un premio de manera inesperada, lo que produce la adicción al juego; y tal como ocurre con los diferentes tipos de adicciones, ya sean al alcohol, tabaco u otras drogas ilegales, es imposible determinar una causa única del problema. Los motivos que lleven a un individuo a presentar un problema con su manera de jugar dependerán de su contexto e historia individual. Sin embargo podemos encontrar algunos rasgos característicos; como su relación con trastornos de tipo obsesivos compulsivos (TOC), personas con cuadros depresivos, ansiosos y consumo de sustancias, principalmente alcohol y tabaco.
Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales IV. Para recibir el diagnóstico, el individuo debe cumplir al menos tres de los siguientes síntomas:
  1. Preocupación. El sujeto tiene pensamientos frecuentes sobre experiencias relacionadas con el juego, ya sean presentes, pasadas o producto de la fantasía.
  2. Tolerancia. Como en el caso de la tolerancia a las drogas, el sujeto requiere apuestas mayores o más frecuentes para experimentar la misma emoción.
  3. Abstinencia. Inquietud o irritabilidad asociada con los intentos de dejar o reducir el juego.
  4. Evasión. El sujeto juega para mejorar de su estado de ánimo o evadirse de los problemas.
  5. Revancha. El sujeto intenta recuperar las pérdidas del juego con más juego.
  6. Mentiras. El sujeto intenta ocultar las cantidades destinadas al juego mintiendo a su familia, amigos o terapeutas.
  7. Pérdida del control. La persona ha intentado sin éxito reducir el juego.
  8. Actos ilegales. La persona ha violado la ley para obtener dinero para el juego o recuperar las pérdidas.
  9. Arriesgar relaciones significativas. La persona continúa jugando a pesar de que ello suponga arriesgar o perder una relación, empleo u otra oportunidad significativa.
  10. Recurso a ajenos. La persona recurre a la familia, amigos o a terceros para obtener asistencia financiera como consecuencia del juego.
Existen una gran variedad de tratamientos para el juego patológico que incluyen el consejo, los grupos de autoayuda y la medicación psiquiátrica. Existen modelado con base en el tratamiento de, Alcohólicos Anónimos (AA) utiliza un modelo en 12 pasos que hace hincapié en un enfoque de ayuda mutua. Y se ha visto que un enfoque, la terapia Cognitivo Conductual reduce los síntomas y las urgencias relacionadas con el juego.